Oración al Espíritu Santo

Te invitamos a rezar con fe la Oración al Espíritu Santo, poniéndote bajo su divina guía y presencia. También te animamos a completar el formulario y compartir tus intenciones, para que las presentemos en la Santa Misa, pidiendo a Dios y a la Virgen que intercedan por ti y por tus seres queridos.

Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.

Amén.

Deja aquí tus intenciones para la Misa

Le invitamos a llenar el formulario que encontrará a continuación con sus intenciones. Nuestro sacerdote las presentará en la próxima Misa, poniéndolas en manos del Señor para que Él ilumine y acompañe su vida.

La importancia de la Oración al Espíritu Santo.

Tal vez no lo percibas, pero rezar la Oración al Espíritu Santo tiene una enorme importancia y puede transformar tu vida. Y no hablo únicamente de esta oración en particular, sino de todas las oraciones que puedas elevar a Dios.

La oración es un medio necesario y seguro para alcanzar la salvación y recibir todas las gracias que nos son imprescindibles en este camino. Yo no tengo esa posibilidad, pero si pudiera, imprimiría tantas copias de este libro como cristianos existen en la tierra y las pondría en sus manos.

Lo que más me duele es ver que muchos sacerdotes dedican poca atención a explicar a sus fieles el valor de la oración. Y también que tantos libros de religión que circulan entre los cristianos hoy en día no insisten lo suficiente en ello. Cuando en realidad, todos los sacerdotes y todos los libros deberían hablar con insistencia de la oración.

Es cierto que se enseñan medios excelentes para conservar la gracia de Dios: evitar las ocasiones de pecado, frecuentar los Sacramentos y otras prácticas muy útiles. Pero ¿de qué sirven las predicaciones, las meditaciones y todos los consejos espirituales sin la oración, si el mismo Señor ya nos advirtió que no concede su gracia sino a quienes oran?

Síguenos en esta Nueva Evangelización

Si deseas acompañar nuestras campañas de evangelización y de caridad, puedes hacerlo siguiendo nuestro sitio web, pero también a través de las redes sociales como Facebook, Instagram y también YouTube.